José Luis Domínguez
S A L A 4
Presentación
Soy licenciado en Literatura Dramática y Teatro por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y postulante para la Maestría en Letras Iberoamericanas de la UNAM. Soy actor y director. Mis actividades como docente y fotógrafo están vinculadas a la actividad teatral.
Aun cuando tomé un curso breve de fotografía en la Casa del Lago de la UNAM, la mayor parte de mi trayectoria ha sido autodidacta, especializándome en fotografía escénica.
Desde mi incorporación al CITRU desempeñé diversas actividades, pero del 2006 al 2019 mi labor principal fue la fotografía escénica.
La fotografía escénica debe seguir ciertos lineamientos: no perturbar el trabajo del actor, ni tampoco distraer al público asistente. Se trata de entrar a la sala de teatro al principio —previa autorización—, para elegir el lugar adecuado, dependiendo de la sala. Lo importante es que delante no se encuentren personas que estorben al instante de tomar la foto. Hay que permanecer todo el tiempo atento para disparar al observar algún gesto, actitud, posición, composición, y efecto de luz que resulten atractivos o inusuales; lo cual puede darse en cuestión de segundos. Por tanto, no es posible distraerse lo más mínimo. Hay que bajar la cámara, levantarla y disparar en el momento preciso.
El número de disparos varía según la obra; oscilan entre veinticinco y treinta. Enseguida, viene la segunda fase, también importante: la edición en casa. En ésta se eliminan las fotos que no resulten atractivas, de tal manera que quedan alrededor de la mitad del número de fotos tomadas, aunque en muchas ocasiones, por la prisa por entregarlas, no es posible hacer una última revisión.
Aun cuando tomé un curso breve de fotografía en la Casa del Lago de la UNAM, la mayor parte de mi trayectoria ha sido autodidacta, especializándome en fotografía escénica.
Desde mi incorporación al CITRU desempeñé diversas actividades, pero del 2006 al 2019 mi labor principal fue la fotografía escénica.
La fotografía escénica debe seguir ciertos lineamientos: no perturbar el trabajo del actor, ni tampoco distraer al público asistente. Se trata de entrar a la sala de teatro al principio —previa autorización—, para elegir el lugar adecuado, dependiendo de la sala. Lo importante es que delante no se encuentren personas que estorben al instante de tomar la foto. Hay que permanecer todo el tiempo atento para disparar al observar algún gesto, actitud, posición, composición, y efecto de luz que resulten atractivos o inusuales; lo cual puede darse en cuestión de segundos. Por tanto, no es posible distraerse lo más mínimo. Hay que bajar la cámara, levantarla y disparar en el momento preciso.
El número de disparos varía según la obra; oscilan entre veinticinco y treinta. Enseguida, viene la segunda fase, también importante: la edición en casa. En ésta se eliminan las fotos que no resulten atractivas, de tal manera que quedan alrededor de la mitad del número de fotos tomadas, aunque en muchas ocasiones, por la prisa por entregarlas, no es posible hacer una última revisión.

José Luis Domínguez, ca. 2015
Fotógrafa Mayra González
Teatro Fernando Calderón, Zacatecas
Fotógrafa Mayra González
Teatro Fernando Calderón, Zacatecas















